para vosotrxs (6º A)
Un cabrero llevaba a sus cabras al aprisco. Una de ellas, al pasar por un rico pasto se detuvo, y el cabrero le lanzó una piedra, pero con tan mala suerte que le rompió un cuerno. Entonces el cabrero le suplicó a la cabra que no se lo contara al patrón, a lo que la cabra respondió:
¡Quisiera yo quedarme callada, mas no podría! ¡Bien claro está a la vista mi cuerno roto!
Nunca niegues lo que es evidente
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