de todo un poco, pero ¡divertidísimo!
Repasando lengua
Un juego muy divertido
La vuelta al mundo desde tu PC: Google Earth
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¿Sabías que...?
La luz solar tarda 8 minutos y 13 segundos en llegar a la tierra. Si quieres saber cómo se midió lee lo que sigue. En 1676 el astrónomo danés Ole Christensen Roemer midió por primera vez la velocidad de la luz. Al percatarse de que los satélites de Júpiter tardaban más en llegar a su posición de eclipse cuando este planeta estaba más alejado de la tierra, el sabio dijo que eso sería explicable si la luz tuviera una velocidad finita y se propuso medirla.
Y claro, había lógica en su planteamiento. Si la luz viaja siempre a la misma velocidad, entonces al estar más lejos Júpiter, la luz que refleja dicho astro tardaría un poco más en llegar a nosotros y eso explicaría el retraso con que vemos los eclipses de sus satélites. Tenía razón.
Roemer calculó la velocidad de la luz considerando la posición más alejada y la más cercana de Júpiter. 225 mil km /s, dijo él, mas se equivocaba: es de 300 mil km/s. Pero no seamos ingratos, igual fue sabio de su parte. En su tiempo la gente creía que la luz viajaba a una velocidad infinita.
Conocimiento del Medio (5º) Las plantas
Repaso en torno al cuerpo humano (5º)
Los doce meses
En enero, zambomba y pandero.
En febrero, (San Valentín) di te quiero.
En marzo, sortija de cuarzo.
En abril, tararí que te vi.
En mayo, me desmayo.
En junio, como una vaca rumio.
En julio, veo a mi amigo Julio.
En agosto, mi tío bebe mosto.
En septiembre (qué buenas notas siembre).
En octubre, hojas secas el suele cubre.
En noviembre, el aire hace que tiemble.
En diciembre, la nube nieva nieve.
Y durante todo el año, que nadie nos haga daño.
(Gloria Fuertes)
Versos que saben a Gloria
El Cocinero distraído(Chiste en verso)
El cocinero Fernando,
pasaba el día pensando
-sin pensar en lo que hacía-
se le olvida echar la sal,
nunca pela las patatas
y le sale el guiso mal.
La paella sin arroz.
(¡Qué atroz!)
Lo peor fue el otro día...
Encerrado en la cocina,
peló viva a una gallina
y en el horno la metió…
(Pasó un rato...)
Y la gallina gritó temblando:
- Fernando, Fernando,
o enciendes el horno
o me pones las plumas.
¡Que me estoy helando!
(Gloria Fuertes)
la escuela y el elefante
De padres e hijos: Responsabilidad sin posesividad
Tus hijos no son tus hijos. Son los hijos del anhelo que siente la vida por si misma.
Vienen a través de ti, no desde ti.
Y aunque estén contigo, no te pertenecen.
Puedes darles tu amor pero no tus pensamientos, pues ellos tienen sus propios pensamientos.
Puedes albergar sus cuerpos pero no sus almas, pues sus almas moran en la casa del mañana, la cual no puedes visitar, ni siquiera en sueños.
Puedes intentar ser como ellos, pero no intentes que ellos sean como tú. Pues la vida no retrocede ni se demora en el ayer.
Tú eres el arco desde el cual tus hijos se lanzan como flechas vivientes. El arquero ve el blanco sobre la senda de lo infinito, y te curva con su vigor para que las flechas lleguen raudas a la lejanía. Déjate curvar sin resistencia en la mano del arquero; pues así como él ama la flecha que vuela, también ama el arco que es estable.
Khalil Gibran
otra fábula... ¡y pensando, pensando...!
La cabra empezó a envidiar al asno porque creía que él estaba mejor alimentado, y le dijo:
En todo plan malintencionado, la víctima principal siempre es su propio creador
Tres enlaces para repasar
¡por hablar!
Lectura: segunda parte ()

Esta es la segunda parte de la lectura propuesta hecha anteayer(del libro CUENTOS de Fernando Alonso)
El guardián de la torre (y II)
Al cabo de algún tiempo la situación se hizo insostenible. De una manera burda y ofensiva quiso trasladar a su persona aquello que todos sentían hacia la torre: como la torre dominaba todo el barrio, él miraba a los vecinos con gesto dominante; como la torre estaba coronada por un tejado negro, él cubría su cabeza con un sombrero negro en forma de pirámide; su chaqueta roja recordaba los ladrillos de la torre y el pantalón verde era una clara referencia al césped que la bordeaba.
Y, vestido así, paseaba por las calles exigiendo el saludo de todos y haciéndose llamar «Señor del Barrio y de la Torre».
Esta fue la gota que desbordó todas las paciencias. La torre y su inquilino se convirtieron en una molesta sombra que era preciso destruir. ¡ Y ellos sabían cómo hacerlo! Todos se olvidaron de la torre y de los sueños que habían puesto en ella. Por eso, el edificio comenzó a envejecer:
Las pizarras del tejado dejaron de brillar, como si los sueños infantiles se hubieran ahogado en un mar de fango; el blanco de las ventanas se descascarilló, como una nevada sucia; los ladrillos se desmoronaron y el césped cuidado que bordeaba la torre se llenó de hierbas que ahogaron hasta sus cimientos.
De esta forma, la torre alta se convirtió en un montón de escombros. Y cuando el dintel de la última puerta se vino abajo, el guardián traspasó aquella cortina de polvo con su traje hecho jirones, con la ruina que había sembrado bordada en la piel, en toda su figura.
El destructor de los sueños de todo el barrio se perdió a lo lejos. Y todos los vecinos contemplaron su marcha, como la de una nube que hubiera empañado el sol de verano.
Aquella misma mañana comenzó la obra de reconstrucción. Todos se pusieron a la faena con el mismo impulso, con la misma ilusión de la vez anterior; pero ahora con más prudencia.
Y no fue una torre lo que construyeron, sino un edificio de una sola planta.
De esta forma, ninguna persona podría mirar desde arriba a nadie.
Un edificio de una sola planta, lleno de ventanas, en donde el sol entrara para todas al mismo tiempo, con el mismo calor. Una sola planta, amplia, en donde todos pudieran sentarse para conversar, para plantear y resolver juntos todos los problemas que el barrio debía solucionar.
Y, cuando colocaron el tejado, las viejas pizarras escolares, sin necesidad de frotar, sin necesidad de limpiarlas, se echaron a brillar y lucieron al sol con más brillo que nunca.
Y, desde el punto más extremo de la ciudad, se veía el reflejo de aquella luz, mucho más intenso que antes, con la alta estatura de la torre.
La segunda: leer y realizar las actividades
No debéis olvidar que en aquellas actividades en que se pueda hacer, debéis escribir vuestros comentarios o soluciones en la palabra comentar que está al final del texto (os aparecerá un cuadro en el que habréis de poner vuestro nombre y la respuesta, para después pulsar en enviar)(Mejor hacerlo todos en el aula de Informática)
Ahí va:
LLUVIAS ERAN LAS DE ANTES
-¡Qué manera de llover! –dijo el mono.
-¿Llover? Ja –dijo el sapo-, no me haga reir m´hijo. Lluvias eran las de antes.
-¿Sí, don sapo?
-Si sabrá de lluvias este sapo. Figúrese que yo supe estar en el diluvio universal
-¿En el diluvio universal?
-Y en otro montón de diluvios.
-Cuente, don sapo; ¿cómo eran las lluvias de antes?
-Los que andaban tristes eran los tigres. Apenas veían una nubecita en el cielo y ya corrían a esconderse.
-Entonces los tigres de ahora son más valientes.
-¿Tigres de ahora? Ja. No me haga reir. Tigres eran los de antes.
-¡Pero le tenían miedo a la lluvia!
-¿Miedo? Qué iban a tener miedo. Es que llovía tan fuerte que se les borraban las manchas. ¡Si sabrá de tigres este sapo!
-¿Y usted andaba en medio de los tigres?
-¿En medio? No, m´hijito. En medio no. Arriba de los tigres, domándolos. Fui el mejor domador de tigres de mi época.
-¿Y no lo asustaban los rugidos?
-¿Rugidos? ¡Quién les habrá enseñado a rugir sino este sapo!
Y eso que rugidos eran los de antes. ¡Qué manera de rugir! Parecía que era el fin del mundo ¡Qué tiempos los de antes!
-Me dan envidia, don sapo. Pero ésta es también una época peligrosa.
-¿Peligrosa? Peligros eran los de antes. Pero toda gente valiente. Y más los sapos. Este mundo ha cambiado, m´hijo.
Un ruido de hojas y de ramas quebradas se oyó entre los árboles, y el sapo, de un salto, se zambulló en la laguna.
-Eh, don sapo –dijo el mono-, no dispare que es sólo un tigre.
El sapo asomó los ojos en medio de la laguna y contestó:
-¿No le dije que el mundo está cambiando? ¡Sapos eran los de antes!
Gustavo Roldán
Fuente: El monte era una fiesta. Editorial Colihue.
Después de volver a leer atentamente esta historia:
• Marca con color VERDE las interrogaciones.
• Marca con color ROJO las exclamaciones.
• Escribe un breve diálogo entre dos animales, acerca del tema que te guste, utilizando los signos que hemos trabajado: -, ¿?, ¡!, (también el . la , el ;)
Hoy, dos actividades: primero la lectura
Esta es la primera parte de una bonita e interesante lectura (del libro CUENTOS de Fernando Alonso)
Podéis ir pensando acerca de lo que aquí se cuenta y sacando vuestras conclusiones. Podéis comentarlas en el grupo, a ver si os ponéis de acuerdo...)
El guardián de la torre (I)
Había una vez un barrio, que destacaba entre todos los de la ciudad.
Las gentes celebraban la belleza de sus calles, de sus jardines, de los tejados puntiagudos de sus casas.
Y los vecinos estaban muy orgullosos de aquel barrio que habían construido con sus propias manos.
Cubrieron su tejado con las pizarras que habían usado en la escuela; sacaron brillo con los viejos guardapolvos y cuando las pizarras brillaron al sol, se reunieron en la plaza para contemplar su obra. Y todos sonreían, porque el resultado de su trabajo era hermoso.
Pasó el tiempo y la torre era motivo de orgullo para todos. Desde arriba, podían admirar su hermoso barrio.
Y, cuando se encontraban en un punto extremo de la ciudad, podían decir: — ¿Veis aquella torre alta que brilla al sol...? Allí está mi barrio.
Un día, para completar su obra, decidieron levantar una torre alta en el centro del barrio. Todos colaboraron en la construcción. Todos ayudaron a traer maderas, ladrillos y piedras. Y la torre se elevó muy por encima del edificio más alto que había en la ciudad.
Una mañana, se abrió el balcón más alto de la torre y un extraño personaje se asomó a la plaza. La elevación del balcón y el gesto de su barbilla le hacían parecer grande, poderoso.
Todos los vecinos del barrio se sorprendieron al verlo; pero, después de muchas discusiones, aceptaron que aquel hombre ocupara la torre y viviera en ella. De esta forma, pensaban, podría encargarse de su conservación.
Cada mañana, a partir de entonces, el guardián de la torre se asomaba al balcón más elevado y
saludaba a los vecinos con una profunda inclinación de cabeza.Todos correspondían a su saludo con el mismo gesto.
Y el extraño personaje sonreía mirando a las gentes que pasaban frente a la torre.
Más tarde, cambió su saludo por un gesto leve de la mano.Y todos, por la fuerza de la costumbre, siguieron inclinando la cabeza.
La sonrisa del guardián de la torre se hizo entonces más amplia.
Pronto comenzaron a contarse leyendas, que él mismo inventaba y hacía circular, sobre los poderes mágicos del guardián de la torre. Por eso, todos vivían atemorizados y le rendían pleitesía; por eso, pagaban tributos para su mantenimiento; por eso, todos, en el fondo de sus almas, lamentaron haber construido la torre.
...
¡Hay que recomponerlo!
Se trata de reordenar las frases para que los versos tengan sentido.
Debes tener en cuenta algunos detalles: mayúsculas, los puntos, las comas, etc..
reveló el rollo.
Juan miraba por la ventana.
un inmenso pájaro negro,
del edificio de enfrente.
Una tarde de invierno,
Desde la foto lo miraban
aunque estaba ya muy oscuro,
De pronto le pareció ver
Dos meses más tarde,
parado sobre el techo
dos ardientes ojos de fuego.
apretó el disparador.
Corrió a buscar su cámara de fotos y
Recordamos los derechos humanos
El trabajo que hicimos acerca de los derechos humanos, y más concretamente de vuestros derechos como menores de edad, lo podéis ver, en clave de humor, con la conocida Mafalda en el siguiente enlace (pulsando aquí):derechos de l@s niñ@s
Como siempre, los miráis, recordáis lo que hemos hablado, observáis los que tenemos en la pared de la clase y ¡a ver si os atrevéis a elaborar uno o dos cada uno de los grupos!
Después vemos si cambiamos la decoración de la clase con vuestros trabajos.
A propósito, he tenido noticias de que vuestra forma de comportaros en estos días no es la que acostumbráis. Debemos recordar nuestros compromisos:
- Tenemos derecho a ser felices siempre, también fuera de nuestra casa y familia;
- tenemos derecho a que todas las personas nos respeten, por eso no nos agrada que nos insulten, ni que se rían de nosotros;
- tenemos derecho a ser bien tratados siempre y por todas las personas;
- nos gusta que nos quieran y nos acepten como somos;
- tenemos derecho a que nos enseñen todo lo que podamos aprender y sea mejor para nuestra vida.
Por eso, también estamos de acuerdo con que para que se respeten nuestros derechos, nosotros
- tenemos que respetar a todas las personas (no insultar, no reírnos de nadie, no molestar…);
- debemos cuidar las cosas que son de todos;
- para sentirnos más a gusto, debemos mantener limpios los lugares donde estamos;
- debemos obedecer a las personas que quieren nuestro bien, aunque nos regañen por haber hecho algo que no estaba bien;
- hemos de trabajar por hacer cuanto nos digan que es necesario para aprender y educarnos.
6º A - Repaso de Matemáticas

Matemáticas:
Calcula (y realiza la prueba):
26’75:14 -- 467:2’5 -- 56’95:6’3 -- 4,9:1’23 -- 12’32:3
4673:12 -- 673:5’4 -- 783:4’23 -- 3’45:1’2 -- 64’7:0’12
Aproxima los cocientes con dos cifras decimales ( y comprueba):
1687:41 -- 58:13 -- 658:24 -- 142:23 -- 3725:87
6231:69 -- 4537:56 -- 9536:38 -- 76509:802
Problemas:
Lucía ha recorrido un total de 3’84 km. en 12 minutos. ¿Cuánto ha recorrido en un minuto?
Gustavo ha echado 81’25 litros de gasolina a su coche que consume 6’5 litros a los 100 km. ¿Cuántos km. podrá hacer Gustavo con la gasolina que ha echado?
Roberto es actor de cine y tiene que engordar 19 kg. en un mes para su próxima película. ¿Cuánto tendrá que engordar cada día si todos los días quiere aumentar el mismo peso?
satélite que, combinados con la potencia del famoso buscador (Google), te permiten moverte por todo el planeta y visitar cualquier rincón de la Tierra con absoluta libertad.